El secreto para ser una mamá feliz

Hay momentos en mi vida en que la gratitud se escapa de mi presente. Encontrar gratitud y alegría puede ser difícil cuando estamos constantemente enfrascadas en las luchas de poder en la crianza de nuestros hijos. Sin embargo, los pequeños tienen una forma especial de conectarnos nuevamente con la gratitud.

Cada mañana cuando mi pequeño va al cole, me da un fuerte abrazo y un beso antes de entrar, me siento agradecida del cariño espontáneo y sincero que me da. Lo miro mientras se aleja por las escaleras y pienso ¿cómo ha crecido tan rápido? El tiempo pasa muy de prisa… pero le agradezco a ese tiempo que me ha permitido disfrutar cada día del crecimiento de mis hijos. Estoy muy agradecida por el tiempo que puedo compartir con ellos.

Confieso que no todo el tiempo he sido agradecida, en muchas ocasiones la queja y la culpa han sido mis compañeras inseparables. Veía a mi hijo jugando y solo me enfocaba en el desorden que había hecho. No pensaba en lo bien que se lo estaba pasando o que podía tenía juguetes para divertirse. Pero era eso, estaba concentrada en la negatividad de los momentos, me perdía la alegría del presente.

Si, he tenido temporadas en que todo lo veía mal y sentía que todo lo hacía mal. Aunque me esforzara las cosas no salían como yo quería que salieran. Sentía que había fracasado como madre. Entonces, uno de esos días en que me abrazó antes de irse al colegio, tomé conciencia de que el tiempo no regresa, le vi tan grande… y decidí quitarme las gafas de negatividad que me había puesto y empecé a conectar con todo lo positivo de mi vida.

Las cosas no podían continuar de esa manera, y solo yo podía tomar la decisión de cambiar la forma de ver las cosas. Me sentía enfadada conmigo, con todo lo que me rodeaba y por supuesto que esto lo notaba mi familia.

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Mamá feliz: Encontrando alegría

Comencé a introducirme en la Crianza Positiva y con ello, a conectar con mi felicidad, a vivir un día a la vez, a estar presente para mí y para ellos. Y comencé una práctica diaria de gratitud. Cada noche antes de dormir escribo en un diario de gratitud 3 cosas que me hayan hecho feliz. No todos los días son buenos por supuesto, pero aún así tienen cosas positivas y con eso decido quedarme y por ello agradezco.

Encontrar alegría, paz y felicidad no sucede solo cuando todas las piezas de la vida encajan como queremos, la felicidad no es algo que simplemente sucede, es algo con lo que debemos ser intencionales y por lo que debemos trabajar.

La felicidad llega cuando somos capaces de encontrar y apreciar la alegría en nuestras vidas. A veces, incluso en las pequeñas cosas, como el primer sorbo de café caliente a primera hora de la mañana pueden impregnar de felicidad nuestras vidas, sin olvidar dedicarnos tiempo para nuestro propio autocuidado El truco está en que tenemos que ser conscientes de lo bueno y estar presentes de manera consciente en lo que estamos haciendo.

La gente feliz trabaja para ser feliz

Estudios que han demostrado que las personas estamos programadas para ser negativas, para quejarnos. La positividad y la felicidad son cosas sobre las que debemos tener intención ya que no solo suceden accidentalmente. En cuanto te das cuenta de ello y te enfocas en encontrar momentos felices, la vida se vuelve mejor.

El secreto para ser una mamá feliz

Después de unos pocos días de escribir en mi diario, hubo un gran cambio en mi vida. Enorme. Tiré mis gafas de negatividad y, con el tiempo, me transformé en una mejor versión de mí misma

Beneficios de la gratitud

He descubierto que soy más feliz

Estoy mas saludable

Soy más paciente con mis hijos

Mi familia es mas alegre

Mi matrimonio está prosperando

Mi casa es mas feliz

Es sorprendente cómo una dosis diaria de gratitud puede cambiar una vida

¿Te atreves a dar el paso y tirar tus gafas de la negatividad? La vida sin esas gafas es más relajada y más bonita, empiezas a percibir qué fácil es andar en el camino de la gratitud y la felicidad. Empieza a disfrutar a plenitud de tu familia.

Autor de la publicación

Madre de familia numerosa. Neuropedagoga certificada en Disciplina Positiva para Padres y Profesores. Especilista en Inteligencia Emocional en la primera infancia. Autora del Libro "El amor no malcría"

There are 1 Comment

  1. Publicado por Nueve meses y un día después Responder

    Totalmente de acuerdo, la felicidad hay que trabajársela, buscarla y tener esto siempre presente. Y cuando no se está bien, pues no pasa nada, también es normal y sano tener diferentes «momentos».

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